Los titulares de bonos convertibles del Popular perderán el 81% de su inversión

Banco Popular comunicó a la CNMV que no ampliará definitivamente el vencimiento de su emisión de bonos convertibles de 2009, que ya aplazó una vez en 2013 para ver si se recuperaba la acción. Al contrario, ha caído todavía más en estos dos años, con lo que la pérdida definitiva para los titulares de estos productos es del 81,1% (al cierre de ayer del valor en bolsa). Una situación que está llevando a muchos afectados a buscar la vía judicial, si bien en este caso será más complicado obtener una sentencia favorable que en las preferentes.

Esta pérdida viene de que la conversión está prevista a un precio por acción de 17,61 euros, mientras que Popular cerró el lunes en bolsa a 3,33 euros. Es decir, los titulares de los bonos compran unas acciones a 17,61 (-las compraron en su día mediante el convertible- que sólo podrán vender a 3,33, que es lo que paga el mercado por ellas. No obstante, los intereses que han cobrado desde 2009 ha minorado estas pérdidas hasta niveles del 35%,según el banco,

Sea como fuere, la alternativa a asumir esta enorme pérdida es mantaner los títulos y esperar durante muchos años a que las acciones del banco que preside Ángel Ron suban un 430% para recuperar su inversión (las subidas y las bajadas en bolsa son asimétricas, ya que las acciones sólo pueden caer hasta cero pero pueden subir teóricamente hasta el infinito).

Popular lanzó inicialmente esta emisión de 700 millones en bonos necesariamente convertibles en 2009 como alternativa a las preferentespara cumplir las instrucciones del Banco de España de reforzar su capital con este tipo de instrumentos ante el derrumbe del sector que comenzaba entonces, y las vendió a sus clientes particulares -unos 22.000- como el resto de las entidades dado que los institucionales huían del papel del sector financiero español y exigían unas rentabilidades que no podían asumir las entidades. En principio, daban un interés de Euribor a tres meses más el 4% y vencían en octubre de 2013.

Ya no habrá más patadas hacia delante

Un año antes de esa fecha, y a la vista de que los compradores de estos bonos habían perdido un 52%, el banco les ofreció renovar la emisión durante dos años con una mejora de los intereses hasta el 7%, con la esperanza de que en ese plazo la acción recuperase en bolsa, si no lo suficiente para entrar en beneficios, al menos sí para minimizar las pérdidas; el rescate financiero de España y el teórico fin de la desconfianza de los mercados sobre nuestros bancos alimentaban esta esperanza. El 95% de los afectados aceptó esta renovación.

Pero ha ocurrido todo lo contrario: el valor ha seguido cayendo hasta ampliar las pérdidas hasta el 81% citado. Las ampliaciones de capital realizadas por el banco en este periodo y el ‘contrasplit’ (agrupamiento de varias acciones en una) han llevado el precio de conversión inicial de 7,01 euros hasta los 17,61 citados. Y esta vez Ron no va a dar otra patada hacia delante, sino que habrá que convertir necesariamente.

Compensación sí, pero indirecta

El Popular no piensa compensar a los afectados con una devolución total o parcial de esta pérdida, ya que supondría asumir que comercializó estos títulos de forma irregular o con malas prácticas. Se separa así del Santander, que sí resarció a los afectados por casos como Madoff, Lehman o Banif Inmobiliario, o Sabadell, que compensó parcialmente los titulares de cuotas participativas de la CAM o a los de deuda subordinada de Banco Gallego.

Ahora bien, tampoco se va a desentender de los clientes minoristas afectados, unos 13.000. En estos casos, va a ofrecerles compensaciones indirectas con depósitos de alta remuneración para asus ahorros, reducción de los intereses de sus préstamos y otras ventajas de forma individualizada en función de la situación de cada cliente y de su vinculación con el banco, según fuentes cercanas a la entidad.

Más difícil de demandar que las preferentes

Si usted es afectado y no le convence la oferta que le haga el Popular, siempre tiene la vía de los tribunales. Varios de los bufetes que van a comisión a cambio de recuperar el dinero de inversiones fallidas están ofreciendo sus servicios a los clientes en esta situación con el reclamo de las numerosas sentencias favorables a los titulares de preferentes. Ahora bien, en este casono va a ser tan sencillo obtener condenas, advierten algunos expertos citados por ‘El Diario’.

La razón es que los convertibles sí son un producto claramente complejo que se vendió como tal y no como una alternativa a los depósitos. Y al ser bonos obligatoriamente convertibles, hubo que informar por fuerza a los clientes de que  el producto, pasado un tiempo, se convertiría en acciones, por lo que su rentabilidad estaría ligada a la evolución bursátil del banco; en consecuencia, él debía ser consciente de que iba a perder si la acción bajaba. En todo caso, para aquellos que quieran demandar, el consejo de los bufetes es que vendan las acciones que reciban el 25 de noviembre y materialicen así la pérdida.

Fuente: El Confidencial 17/11/15